El día que reconocí que me pesaba el culo

Moría de envidia cada vez que pasaba al lado del Retiro y veía a todos esos runners de cuerpos fibrosos que volaban con sus zapatillas horrendas flúor…

Cuando era mucho más joven era capaz de correr como una gacela, pero después de 10 años y más de 10 kilos más creía que todo podía ser igual. Pero cual fue mi decepción cuando una mañana con solete me puse las mallas, las zapatillas y me eché a la calle como una posesa. A los 2 minutos y medio, colorada como una gamba de Huelva, estaba resollando como un puto chucho carlino tan de moda en el que era antes mi barrio (Chueca). Intentaba hacerme la digna porque me pasaban los malditos pesos pluma musculocas de mi barrio y yo me sentía como una foca vieja… Ese día, admití que me pesaba el culo.

Hoy, corro ya seguidito 4km… pero me sigue pesando el culo, eso si.. y sigo jadeando como un chucho.

Chuchos míos… los que no tenemos una genética tan brutal tenemos que sufrir más, pero se puede conseguir!!

Bienvenidos a este blog que no es para gente pro… solo para aquellos que solo adelantamos corriendo a los que se quedaron en el sofá… pero eso si, con  mucho glamour!!

¡¡Somos los Chuchos Carlinos!! 

No pasa nada por jadear corriendo.. siempre es mejor que tener el culo gordo

No pasa nada por jadear corriendo.. siempre es mejor que tener el culo gordo

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